La limpieza interdental es tan importante como el cepillado.

El espacio que tenemos entre diente y diente y que es ocupado por nuestra encía, se conoce como área interproximal o interdental. Según el Colegio de Higienistas Dentales de Madrid, nos olvidamos completamente de cuidar a más del 40% de nuestra boca, con la combinación cepillo-pasta.

La acumulación de placa bacteriana en estos espacios es más común de lo que pensamos ya que son zonas que requieren de especial atención por su difícil acceso y porque sus condiciones como tal favorecen la aparición de patologías bucodentales como gingivitis, periodontitis o caries.

¿Qué método de limpieza interproximal es el más efectivo?

Existen tres tipos o métodos de limpieza interdental. El que más de adapte a ti y a tus necesidades dependerá de varios factores que, el Colegio de Higienistas Dentales de Madrid, ha detallado así:

  •   Factores intrínsecos a las características bucodentales como:

  1. –        Contorno y consistencia de los tejidos gingivales
  2. –        Tamaño de los espacios entre diente y diente
  3. –        Posición de los dientes y cómo están alineados
  •   Factores extrínsecos o propias de la persona en sí, tales como
  1. –        Edad
  2. –        Motricidad
  3. –        Motivación

¿Cuáles son los métodos más utilizados?

  • Seda o Hilo Dental.
  • Cepillo interproximal.
  • Irrigadores

Das la importancia que requiere a la limpieza interproximal

Se caracteriza por realizar una limpieza de las zonas más inaccesibles. Este producto se aplica directamente sobre los dientes a través de un chorro de agua, eliminando la placa bacteriana existente o restos de comida que se hayan acumulado entre los dientes.

Es aplicable entre los espacios interproximales, por encima de donde comienzan a verse nuestros dientes u otras zonas menos accesibles como las ortodoncias.

Flosser.

El flosser es el producto más útil para llegar a las zonas más difíciles o estrechas. Es un pequeño arco con hilo dental que junto con un mango que permite adaptarse a cada mano, accede a los espacios interdentales con una leve presión penetrando entre diente y diente sin hacer daño.

Es muy cómodo para los niños a partir de 6 años cuando están empezando a completar su limpieza bucal más allá del cepillado, ya que es probable que a esa edad aún no tenga la habilida necesaria para utilizar la seda o cinta dentales.

Incluso, para los más adultos, es un complemento estrella para fuera de casa.

Al igual que el hilo o la cinta, se recomienda usarlo cada vez que recurramos al cepillado (3 veces al día como mínimo→ enlace cuántas veces cepillarse al día) pero si no has tenido tiempo o mientras te acostumbras a su uso, no olvides utilizarlo antes de ir a dormir ¡ es la limpieza más importante del día!

¿Cada cuánto tiempo puedo utilizar el mismo flosser?

Si ya te lo estás preguntando, te diremos que depende del uso que le des. No deberías de usar durante más de una semana el mismo flosser.

Cada vez que lo uses, debes enjuagarlo pero si lo utilizas más de una vez al día, entonces reemplázalo por uno nuevo al cabo de 2 o 3 días.

Ahora que ya eres un  EXPERTO en la limpieza interdental, ¿qué producto para la limpieza interdental vas a incluir diariamente en rutina?

 

Puedes consultar nuestro post sobre cómo usar los cepillos interdentales.

Cuéntanos tu experiencia….