Pastas de dientes para niños. ¿Cuál elegir?

Posiblemente habréis escuchado la recomendación de que la pasta de dientes infantil no debe llevar flúor. FALSO. Es un error muy común desmentido innumerables veces por los colegios de odontólogos de todo el mundo por varias razones. La primera de ellas es que el flúor que contiene la pasta de dientes no es tóxico, y menos si respetamos las medidas correctas al aplicarlo. El miedo a que la cantidad del flúor consumido en el agua (hay países donde se comercializan pastas dentales sin flúor por su alta concentración) o en el resto de alimentos es improbable que llegue a derivar en una fluorosis.

Este miedo lo que provocó fue un aumento considerable en las caries infantiles derivando en enfermedades dentales en bebés y niños de muy temprana edad que sumado a la alimentación poco saludable llevó a los dentistas a adelantar también las visitas de los bebés para prevenir problemas odontológicos graves.

Otro gran problema es la etiqueta de las pastas que han “recomendado” su uso por edades y en realidad despistan a los padres de lo verdaderamente importante que es la concentración de flúor en la pasta de dientes que deben elegir para sus hijos. Por eso nuestro primer consejo es que huyáis de esos carteles informativos y os fijéis directamente en la cantidad de parte por millón de flúor que incluye el fabricante en el dentífrico que hayáis elegido. Esta es la tabla de equivalencias que debéis tener en cuenta:

Menores de 2 años: pasta de dientes con una concentración de flúor de máx. 1000 ppm (parte por millón de flúor)
De 2 a 6 años: pasta de dientes con una concentración de flúor de 1000 ppm a 1450 ppm.
Mayores de 6 años: pasta de dientes con una concentración de flúor de 1450 ppm (partes por millón)

Otra cosa a tener en cuenta es la cantidad de producto a aplicar.

• De 0 a 2 años – Cepillo raspado
• De 2 a 3 años – tamaño de un grano de arroz
• Mayores de 3 años ya podemos ponerles la cantidad de un guisante de pasta de dientes.

Para que se laven los dientes correctamente además hay que tener en cuenta que no se debe enjuagar y que es necesario que no beban o coman después del cepillado en al menos media hora.